Nuestra Señora de la Asunción
Cara Sur, construída en 1574

El templo comenzó a edificarse en el siglo XVI sobre el terreno que ocupaba una pequeña iglesia, mencionada en 1245 en escritos de la Orden de Calatrava. Destacan las dos portadas de estilo renacentista, una al Norte, que data de 1562, y otra al Sur, de 1574. Su estilo es gótico decadente en el interior, y renacentista en su exterior. Fue incendiada en en 1838, con motivo de las guerras carlistas, y utilizada para intendencia en 1936, lo que provocó desperfectos que en 1941 ya habían sido subsanados. Su interior respeta la antigua estructura, con una gran nave central de 50 metros de longitud, y varias capillas adosadas en los laterales. Nuestra señora de la Asunción fue declarada "Bien de Interés Cultural" por la Junta de Castilla-La Mancha.

Nuestra Señora de Gracia
Fachada principal

Construída a finales del siglo XV (1489) como consecuencia del Voto o promesa hecha por los vecinos de la ciudad a raíz de la declaración de la peste. En el siglo XVII la Virgen de Gracia fue declarada Patrona de Puertollano. Sus fiestas se celebran en Septiembre.

Iglesia de la Soledad

Se trata de una ermita del siglo XIV, aunque se desconoce exactamente la fecha de su construcción. Con anterioridad se llamó ermita de San Mateo. Se compone de tres naves.

Museo Municipal
Museo Municipal s. XX

Ubicado en el edificio del antiguo Ayuntamiento, construido a principios de siglo, el Museo Municipal fue rehabilitado en 1992 y consta de dos plantas y un ático. En sus once salas se exponen muestras de arte y artesanía de la ciudad. La remodelación, realizada a lo largo de tres años por los alumnos de la primera Escuela-Taller de Puertollano, fue una obra de envergadura, dado el estado de abandono en que se encontraba el edificio de estilo modernista.

En 1993 el Museo Municipal recibió el Premio Europa Nostra que esta institución concede en reconocimiento a los proyectos que constituyen una aportación excepcional a la conservación o embellecimiento del patrimonio cultural.

Castillete del Pozo Norte
Castillete y locomotora

El Castillete, de estructura de hierro, fue construido en los años veinte y recuerda la tradición minera de Puertollano. Hoy la zona es un parque donde se emplazará un museo de la minería al aire libre. La locomotora que aparece bajo estas líneas arrastraba los vagones que transportaban el mineral del carbón desde la Bocamina.

Yacimientos arqueológicos
Castillejo de El Villar
  • Castillejo del El Villar.

    Este yacimiento estuvo habitado desde el año 1200 a.C. Se han encontrado restos materiales de la Edad del Bronce, de la Edad del Hierro y de la época romana, así como otros restos de la Edad Media, en las fases de ocupación islámica y cristiana. Durante centurias se trató de una zona estratégica para controlar la vega del río Ojailén y sus recursos naturales. El yacimiento está situado en una loma baja, en el centro del valle, lo que permitió a sus moradores aprovechar la caza pesca y cultivos.

    Se han extraído diversos tipos de vasijas medievales, y a simple vista pueden apreciarse estructuras de murallas, en algunos puntos con más de metro y medio de espesor. En 1995 fue declarado Bien de Interés Cultural por la Junta de Castilla-La Mancha.

  • Cerros de San Sebastián y Santa Ana.

    En el Cerro de San Sebastián se localizan asentamientos de la Edad del Bronce. En él se encontró una espada que se muestra en el Museo Arqueológico Nacional. Se ha localizado el asentamiento de un pequeño castillo de la Alta Edad Media con su muralla y aljibe. En el Cerro de Santa Ana existe un importante yacimiento con restos de la Edad del Bronce, oretanos de la Edad del Hierro II e islámicos de la Alta Edad Media.

    Monumento al Minero
    Monumento al Minero

    Inaugurado en 1983, está situado en el centro del Cerro de Santa Ana, desde el que se puede observar una espléndida vista panorámica de la ciudad. El monumento, de 17 metros de altura, está realizado en bronce. Es obra del escultor José Noja, quién lo describió como una figura "neorrealista, con la que se ha querido reflejar la verdad de Puertollano". La obra refleja la ya centenaria tradición minera que hizo florecer la riqueza en la ciudad. Su figura se ha convertido en una de las señas de identidad de Puertollano.

    Fuente Agria
    Fuente Agria s. XIX

    Desde tiempo inmemorial, la población de Puertollano conoce las propiedades medicinales del agua que mana de la llamada Fuente Agria. La referencia documental más antigua data de 1575, bajo el reinado de Felipe II, si bien fue el doctor Alfonso Limón, nacido en Puertollano en 1628, quien difundió sus propiedades. En "El interrogatorio" del Cardenal Lorenzana (siglo XVIII) se afirma, en referencia a estas aguas, que "han experimentado prodigiosos efectos los muchos de la Corte y toda Castilla que concurren particularmente en la temporada de verano a tomarlas".

    El prestigio de estas aguas fuera de la comarca lo demuestra el hecho de que ha sido exportada, y ha recibido diplomas y distinciones en numerosas exposiciones tanto nacionales como internacionales.

    Casa de Baños
    Casa de Baños

    Las aguas de Puertollano son famosas también por sus propiedades para tomar baños. La primera referencia sobre la existencia de una balneario data de la segunda mitad del siglo XVIII.

    Cuando en 1817 se creó el cuerpo de Médicos-directores de Aguas Minerales y Baños de España, los baños de aguas minerales de Puertollano fueron incluidos entre los balnearios españoles. La actual Casa de Baños data de 1850.

    Paseo de San Gregorio

    Principal arteria de la ciudad, el Paseo de San Gregorio, construido en el siglo XIX, representa de forma emblemática el desarrollo urbanístico de Puertollano, que corrió paralelo al crecimiento demográfico registrado por la explotación minera y el desarrollo industrial.


    Vista del Paseo de El Bosque

    Vista del Paseo de San Gregorio

    Vista general del Paseo de El Bosque

    Flanqueado a ambos lados por numerosos comercios, es el centro de actividad más importante de la ciudad. Por él transitan a diario miles de puertollanenses y es la zona predilecta para el paseo y descanso debido a sus frondosos árboles, cuidadas zonas ajardinadas y fuentes.